Opinión

El burguesismo, mainstream de la cultura popular

La ciencia política es una ciencia social, no una ciencia exacta- que aun así las supuestas ciencias exactas tienen mucho teorema clasista- y podemos decir que el objetivo de la misma ciencia es el análisis, la definición, estructuración de los procesos sociopolíticos y económicos, demográficos y geopolíticos, legales y conflictivos que vivimos y hemos vivido a lo largo desde que convivimos en sociedad. Y es que la política es todo, frase que es mainstream entre los politólogos. Ahora bien, como es una ciencia social podemos decir que no es objetiva sino que puramente subjetiva dependiendo de qué politólogo, economista, sociólogo, antropólogo o filósofo desarrolle un análisis o una teoría. Y por supuesto que jamás va a escapar de la influencia de una ideología y unos valores. Por lo tanto cada vez que leáis un texto político y/o periodístico que se llame objetivo, huir de él o leerlo mientras os echáis unas risas.

Y es que en este mundo capitalista, la división del trabajo ha desarrollado grandes intelectuales o expertos que nos asesoran con dogmas objetivos. Encontramos expertos economistas que dicen lo que es posible y lo que no es posible, tenemos politólogos que dicen lo que está bien y lo que está mal y líderes de opinión que discuten en debates con libertad de opinión crean argumentos para el telespectador pero sin salirse de los parámetros de lo incuestionable del sistema como puede ser la propiedad privada. Sobre esta cuestión se ha creado hegemonía, porque en la cultura popular está esa mentalidad. Ya decía Karl Marx que el pensamiento dominante es el de la clase dominante.

Pero es que los intelectuales del régimen del 78 son muy inteligentes y saben clasificar los nuevos fenómenos políticos que han aparecido. Saben etiquetar a un partido, ya no por posiciones ideológicas que van desde el liberalismo, neoliberalismo, socialdemocracia o comunismo, ni por valores conservadores o progresistas. No, ahora el método de clasificación se basa en aquéllos que defienden la unidad de España, partidos de gobiernos, partidos serios y el término que vuelve: POPULISMO. ¡Ay! El populismo… ¿qué podemos decir? En sí el término no es agresivo pues su definición es defender los intereses del pueblo, pero claro, esa definición ya ha sido acuñada a los partidos que sostienen el régimen PP y PSOE pero sin tacharlos de populistas. Por el contrario, el término populismo lo han relacionado con totalitarismo, bolivariano, Cuba, Venezuela, Corea del Norte, dictaduras, extrema izquierda, despotismo, utopismo.

Tenemos una película de vampiros en vez de un análisis. Y es que Podemos, formación liderada por “el todopoderoso” Pablo Iglesias ha recibido todo tipo de ataques con ese término. Sin entrar a valorar lo que es Podemos para mí y lo que representa Pablo, a quién conozco y sigo desde hace un tiempo, sí que entro a valorar lo que entraña este nuevo uso del término. Es decir, el término populismo como concepto es más dañino que el término fascismo, que está reducido a “chiquilladas” o “nostálgicos tardofranquistas” por parte del régimen.

Pero entrando al título de esta entrada ¿no percibe nadie un tufo a clasismo? Es decir ¿por qué el término populismo es dañino para describir a una formación o movimiento político si este término por definición es la defensa de los intereses del pueblo? Y es que un partido que abiertamente dice defender a los oprimidos y oprimidas por el sistema capitalista y patriarcal se convierte en enemigo del régimen, ya que son los partidos mayoritarios, los que diseñan las reglas de juego, los que representan la soberanía electoral que no popular, los que realmente defienden los intereses del pueblo. Y es que defender esos intereses es básicamente gobernar con responsabilidad que es privatizar para favorecer la competencia- y beneficiar a una empresa amiguita-, reprimir protestas de las organizaciones de trabajadores y trabajadoras- no vaya a ser que atenten contra la democracia y pretendan traer un Kim Jong un-, hacer reformas laborales para favorecer la contratación- ya que la clase obrera ha sido una privilegiada en sueldos y derechos-, recortes en Sanidad- es sabido que fingimos ponernos malos en exceso-, recortes en Educación- los estudiantes son mediocres y vagos que se van de farra- y un largo etc. Auditar deudas ilegítimas para no pagar lo que se ha endeudado en condiciones tramposas, mecanismos de democracia participativa y más directa, perseguir el fraude fiscal, lucha contra el machismo estructural, más becas, más médicos, perseguir el fraude fiscal o nacionalizar (¡ojo! Que ni siquiera hablamos de socializar) sectores estratégicos de la economía como la banca o el sector energético es cosas de marxistas-leninistas, de populismos bolivarianos y de tardosoviéticos. Para colmo, gobernar para pobres es nocivo para una democracia. Ellos no tienen cualidades para gobernar, no son cultos, son curritos y obreretas. Clasismo del bueno.

Y es que, como vemos, defender los intereses de la clase burguesa y gobernar para dicha clase- grandes empresarios, banqueros- es democracia, es legal, es seriedad. No hacerlo es populismo. A final de cuentas se traduce en miedo a que los oprimidos tengan igualdad de oportunidades para hacer frente a la opresión. En general, es burguesismo, es decir, lo demócrata es gobernar para las grandes empresas que crean empleo, que financian la economía. Ya sea desde el liberalismo, el liberalismo social o la socialdemocracia moderna, lo que se lleva desde la caída del muro de Berlín y la desintegración de la URSS es el burguesismo.

No hay mayor insulto a la democracia que el burguesismo, gobernar para ricos, pero es que todas las democracias occidentales son burguesistas.

Burguesismo y/o barbarie.

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Txetxu R.G.

Txetxu R.G.

Politólogo y analista político

1 Comentario

  1. Luis
    2 Marzo, 2016 at 6:48 pm — Responder

    Diferencia entre Burgues, Burgusismo y burguesista?
    Burgués: clase dominante en la actualidad solo el 1% de todos los seres humano están en dicha clase…
    Burguesismo: representantes económico, político e intelectuales que están vigilante, en los negocios de los Burgueses, son los que hacen las leyes, las políticas y la doctrina que se debe seguir para mantener el control sobre las mayoría.
    burgusista; las personas que aceptan las leyes, las políticas y la doctrina que se debe seguir para mantener el control sobre ellos mismo, EN UNA SOLA FRASES “OPOSICIÓN VENEZOLANA” aqui un claro ejemplo de burguesista…

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