Partiendo de la base de que soy un defensor del derecho de autodeterminación de los pueblos, y por ende, de la consulta a la ciudadanía catalana, he de decir que este proceso independentista es una comedia que, desgraciadamente, terminará en tragedia.

Un proceso que nadie olvide, nace de una negación del gobierno español a un pacto fiscal demandado por el nacionalismo burgués catalán. Un proceso que lejos de desgastar a las partes implicadas, PP y CIU principalmente, sirve para retroalimentar a ambas formaciones que tienen como objetivo el poner en frente a un rival al que acusar de ser el culpable de todos los males endémicos de la sociedad, y de esa forma enmascarar sus políticas de recortes, en definitiva, sacan a pasear sus banderas para engañar y movilizar a su electorado.

¿Es el problema de la crisis en Catalunya que ésta se independice o no del Estado español? ¿Es culpa de Catalunya la crisis del Estado español? Pues no, la culpa es de las políticas neoliberales, antisociales y corruptas que se aplican en ambas naciones, y sí, digo naciones porque así lo refleja la constitución.

Aquella constitución a la que el PP y PSOE se acogen para no permitir el referemdun, pero que obvian cuando se trata de aplicar los artículos 35 y 47 donde todo ciudadano tiene derecho al trabajo y a una vivienda digna, o que modifican, como pasó con el artículo 135, para que el pago de la deuda prevalezca sobre los derechos y necesidades de los ciudadanos.

El órdago de Mas, sólo pretende una mejora económica en modo de pacto fiscal y está carente de toda ideología, como demuestra el hecho de que antes, simplemente les bastaba con enviar al “honorable” Puyol a Madrid y apoyar indistintamente a González o Aznar para alcanzar sus objetivos sin necesidad de ondear la estelada.

Luego está ERC partido del que no dudo del sentimiento e ideología de su militancia, pero que ha traicionado a la clase obrera apoyando las políticas de recortes del President rindiéndose al capitalismo burgués.

En definitiva, y vale para los que nos sentimos republicanos y queremos un nuevo proceso constituyente, de nada sirve cambiar de himno y de bandera si al final el modo de gobierno es el mismo.

Personalmente, abogo por un tercera vía que es una República federal cuyo Estado basa su unidad en el pacto, en el acuerdo, en la conciencia de un objetivo común participado y desarrollado. El federalismo que propongo es aquel cuyo principios, valores y objetivos deben ponerse en común, basado fundamentalmente en la eliminación de la desigualdad social, la garantía de los derechos de los ciudadanos y el mantenimiento del equilibrio medioambiental.

Lamentablemente, me temo que esta tercera vía no está contemplada por las partes afectadas. Además de no generarles rédito político, implicaría dar un giro de 180º a sus políticas.

Termino, dejen votar al pueblo catalán, no tengan miedo, al fin y al cabo la consulta no sería vinculante y van a terminar haciendo lo que les salga de los… collons.

Salut i bona sort.

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José Lagos

José Lagos

Militante de MIA-Pinto y miembro de Ganemos Pinto

4 Comentarios

  1. Jorge
    27 septiembre, 2015 at 4:44 pm — Responder

    Difiero en bastantes aspectos del autor del artículo, En principio Cataluña, el País Vasco y Galicia son nacionalidades para lo que les viene bien nada más, entre otras cosas para ostentar unos derechos, como nacionalidades histórica, que a los demás se nos negaron y por ellos ellos tuvieron todas las competencias de inmediato y los demás tuvimos que esperar años. Eso es infringir el principio de igualdad ante la ley pero por ser tratados como unos privilegiados, al igual que lo hizo Franco, no se quejan. En segundo lugar el gobierno español no se niega a ningún pacto fiscal, porque no hay motivos para llevarlo a cabo para Cataluña fundamentalmente. El Concierto vasco-navarro es fruto de la negociación de los representantes de estas dos comunidades que se reflejaron en un Disposición Adicional, la primera, que garantiza el respeto a los derechos forales. Si los representantes catalanes hubiesen trabajado, como lo hicieron los vascos y navarros, no necesitarían reclamar nada ahora. De todos modos esta Disposición debería ser derogada porque no hay motivos para que unos territorios gocen de un estatus de privilegio como es éste. En tercer lugar los derechos al trabajo y a la vivienda destán reconocidos en la Constitución pero no pueden reclamarse ante los tribunales porque NINGÚN partido ni de derechas, ni de izquierdas, ni de centro ha promovido el desarrollo de estos derechos mediante ley orgánica como exige nuestra constitución. En cuarto y último lugar en ese hipotético referéndum deberíamos votar todos los españoles ya que :
    1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
    2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
    3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria. En consecuencia la soberanía nacional reside en el pueblo español, no solo en una parte, por lo que o votamos todos o no vota nadie. Finalmente esto es una comedia organizado por el fascismo catalán y sus paniaguados para desviar la atención de la nefasta gestión que han llevado a cabo CiU y sus palmeros de ERC. Si les añadimos a la secta de Carnmen Forcadell y Omnium Cultural ya tenemos a todos los vividores que han hundido Cataluña y que la han hecho pasar de ser una comunidad rica a una comunidad con recortes de todo tipo.

  2. 14 octubre, 2014 at 1:18 pm — Responder

    Aceptando el dilema tradicional en la izquierda entre nacionalismo (p.ej. Lenin) y el internacionalismo (p.ej. Rosa Luxemburgo). Tienes razon en la idea d q ERC ha dejado a un lado los intereses d los trabajadores traicionandolos para conseguir un proyecto nacional que efectivamente parte de la burguesia catalana. Yo, siempre estare al lado de la autodeterminacion d los pueblos pero no hay q confundirlos con naciones que niegan la emancipacion de estos

  3. Jose Lagos
    9 octubre, 2014 at 7:22 pm — Responder

    Muy acertado ese apunte Txetxu.

  4. Txetxu
    9 octubre, 2014 at 1:40 pm — Responder

    Estoy de acuerdo contigo. Añado un dato: ese nacionalismo burgués que aboga por la autodeterminación de los pueblos se lo niega votando en contra al pueblo saharahui y negando el reconocimiento al Estado palestino.

    Es lo que pasa cuando un proceso lo lleva un partido burgués muy oportunista.

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