Opinión

Ni Justicia ni Educación

 

La juez Carmen Rodríguez-Medel archivó la investigación principal del ‘caso máster’ y con ello todas las imputaciones por los delitos de prevaricación administrativa y cohecho que se atribuían a 19 personas. No podía hacer otra cosa, la decisión del Tribunal Supremo atraviesa el caso de arriba abajo marcando la línea que la juez ha de tomar.

He seguido este asunto desde el principio, desde que Eldiario hizo público el falso máster de Cristina Cifuentes. Al principio pensé que todo iba a quedar en una “pillada“ más, pero no, el caso entró en los tribunales y Cifuentes se vio obligada dimitir. Ah no, perdón, que dimitió porque fue pillada robando un producto de belleza ¡hace años!
El caso es que no se fue de rositas y el asunto salpicó a una universidad pública, la Rey Juan Carlos, y a una serie de personas hasta ese momento muy serias y responsables. Casado apareció en medio de todo esto como un salpicado más, con el mismo tufo a beneficiario de una trama corrupta a la que sólo pueden acceder unos privilegiados exentos de vergüenza. El también iría para adelante y su reputación se vería sepultada bajo ese hedor de privilegios infames. Miles de familias sacrificando parte de sus ahorros tan difícilmente ganados para que sus hijos y sus hijas puedan optar a sueños profesionales y vitales que un estado de derecho les ofrece, del mismo modo que se lo ofrece a las élites, la cuáles “solo“ tienen la ventaja de no necesitar resentir sus economías para tal fin. ¡Jaaaaaa!

El Supremo ha dicho, alentado por la Fiscalía General del Estado, que, “excluida la consistencia de los indicios respecto de la comisión [del delito de prevaricación], no es necesario el examen del mismo”  Y Casado se ríe con los suyos, se ríe en nuestra cara, se ríe ante la impotencia de esas miles de familias. Y mientras el ríe, suspiran aliviados esos otros imputados, incluidos los que han reconocido ante la juez que se “lo regalaron”. Y se ríe Enrique Álvarez Conde, principal implicado. Por si fuera poco el muy sinvergüenza clama venganza contra la juez.

Pobre jueza, que impotencia tiene que sentir; envía al aforado Casado al Supremo porque “hay claros indicios de…“ y es que la jerga judicial le impide decir; “blanco y en botella“. Tiene todo hilvanado, no puede haber otra lectura; una red tejida para favorecer a políticos que sin esos másteres lo tienen “crudo“ al salir de la política profesional porque tienen que competir contra gente más preparada. Su currículo lo necesita.

Pobre jueza, tanto trabajo para que lo escupan encima cuatro jueces puestos a dedo.

Si te regalan el carnet de conducir, pero “no hay concierto de voluntades”, no te preocupes, tú no tienes la culpa, incluso puedes seguir conduciendo, la culpa solo es de quien te lo regala, tu solo has recibido, si acaso, “trato de favor”. No es una broma, Casado y el resto siguen teniendo su máster, no se lo han quitado y no se lo van a quitar.

No es un asesinato, no es un robo de millones de euros, no rompe España (solo ayuda), pero es una afrenta a todos los españoles y en pocas ocasiones se actúa con este descaro en una ¿democracia?

 

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Javier Fernández Rojo

Javier Fernández Rojo

A pesar de mis filiaciones políticas pretendo ser un ciudadano librepensador. Militante de Equo Pinto y Ganemos Pinto.

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