Opinión

No sé a quién votar

Me acaban de decir que mañana son las elecciones. La verdad es que no me había dado cuenta. Qué ingenuo soy. Pensaba que todos esos carteles por la calle, las mil y una notas de prensa, los 300 actos, los ataques en twitter…eran mera casualidad. En estas elecciones he conocido a mucha gente, y gente muy buena, tanto que tengo que utilizar hoy la jornada de reflexión para saber a quién voy a votar, o a quién voy a elegir.

Principalmente he conocido a seis chicas, también a muchas más, pero estas son las que creo que pueden tener posibilidad de tener algo conmigo a partir de mañana. A continuación voy a contaros un poco más de cada una de ellas, solo espero poder explicarlo bien y que vosotros las conozcáis de la misma manera que las he visto yo. Voy a usar un lenguaje muy coloquial, por lo que espero que entendáis en todo momento las metáforas que planteo.

Primero voy a hablar de mi amor platónico. Como todos sabéis, y sino os lo digo ahora, el amor platónico es difícil de explicar, es algo que supera la razón. Todos tenemos uno, y pensándolo bien, he encontrado a una chica que refleja muy bien ese sentimiento.

Para mí, el amor platónico es alguien con quien siempre te has imaginado tener una relación pero que muy en el fondo de tu ser, sabes que eso no ocurrirá. Tendrían que pasar demasiadas cosas- entre otras que los astros se alinearan- para que esa chica y yo tuviéramos algo serio. Pero lo bueno que tiene esta chica es que aunque nos miremos desde la lejanía siempre hay una sonrisa cómplice y la puerta siempre está entreabierta para que uno de los dos, en algún momento de nuestra vida, la abra. Solo espero que no sea demasiado tarde cuando se de el paso, si es que se llega a dar algún día.

La segunda de las chicas a las que he conocido la calificaría como la chica que lo haría todo por tí. Es capaz de mover Roma con Santiago para que la quieras, es capaz de llamarte a diario, de escribirte, de preocuparse por ti. Esta es una relación idílica que todos en algún momento seguro que hemos querido tener. Sin embargo, este tipo de chicas me agobian, e imaginarme una relación seria con alguien “que lo haría todo por ti” además de estrés, me produce una sensación de desconfianza. ¿Qué tengo yo que no tengan otros? ¿Por qué me ha elegido a mí? ¿Realmente me dice todo esto para que la dé una oportunidad? Como estáis comprobando soy muy indeciso en cuanto a la elección de una relación, que sí o sí será larga.

También he conocido, o mejor dicho, he descubierto una amiga. Esa chica que siempre ha estado ahí, pero que hasta hace poco solo mirabas como una amiga. Esa chica siempre ha estado en un segundo o tercer plano y nunca en mi sano juicio me hubiese fijado en ella, pero la cosa ha cambiado. Ahora la veo con otros ojos, sin embargo sigue siendo una amiga, me encantaría tener algo serio con ella, algo duradero porque sé a ciencia cierta que no me iba a defraudar. Pero dar ese paso y dejar de tener una relación de amistad por tener algo serio es algo que tengo que meditar muchísimo.

La cuarta chica de la que os voy a hablar es alguien que ya conocía. En su momento flirteamos un poco, pero ella terminó yéndose a estudiar fuera. La dieron una beca Erasmus, de esas que ya apenas quedan. Estuvo mucho tiempo trabajando para ahorrar y poder buscarse la vida, y lo ha conseguido. Tanto, que casi me olvidé de ella. A su vuelta hace poco volví a quedar con ella. Seguía siendo igual de guapa, igual de atractiva y esa sonrisa me hacía perder la razón. Pensaréis que ya he elegido. Os diré que no. Esta chica, “la Erasmus” ha vuelto, sí, pero aunque me sigue encantando ya no es la misma de antes. Por lo menos es lo que transmite, no sé si será mera fachada o que realmente el viaje le ha cambiado y es una de las cosas que me hacen dudar. Los Eramus cambian a la gente, y ella no iba a ser la excepción.

La quinta chica que he conocido la he denominado “la que se lo está currando”. Y me voy a explicar. Es una chica que aunque me atrae, nunca me hubiese imaginado tener algo con ella. La conozco desde hace tiempo, pero es de estas personas con las que te llevas muy bien sin llegar a plantearte que pueda existir algo más allá. Sin embargo, últimamente me ha hecho cambiar la forma de mirarla. Ya no la veo como una “chica del montón”, pues he visto un acercamiento hacía mí, además de intentar ver la situación desde fuera y ver que se está esforzando en hablarme, en tener relación conmigo más allá del típico saludo. Quiero pensar que se lo está currando y que esa humildad puede llegar a llamarme mucho la atención.

Por último he conocido a otra chica. Una chica que podría ser perfecta, y sé que si se la presento a mi madre ella diría que es “la nuera perfecta”. La verdad es que me atrae, bueno, para ser sincero, como las demás. Es una chica con la que puedes hablar, pasar tiempo, reírte y puede hacer que las horas se conviertan en minutos. Sin embargo, esa perfección así de repente me da bastante que pensar. Para mi madre sería perfecta, pero tengo mis dudas de que lo sea para mí.

Una pena que hoy sábado no puedan ofrecer su último alegato. Bendita jornada de reflexión. Mañana prometo tenerlo decidido pero hay muchas cuestiones que aclarar. Por último decir, ¡Que gane la mejor!

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Israel Sánchez

Israel Sánchez

Periodista y consultor de comunicación

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