Escribo desde el dolor, la rabia, y sí, desde la vergüenza. Vergüenza por quienes consienten y disfrutan de una barbarie que año tras año se repite sin que nadie ponga freno, y vergüenza, por no haber estado junto a esos 200 héroes que han sacrificado su tiempo,su familia y seguramente su dinero en modo de multas, además de poner en riesgo su integridad física con el único objetivo de parar una ominosa, repugnante y abominable “tradición” ancestral, sí, yo también soy culpable…

En los últimos años se me llena la boca al decir que todo mi activismo político y social sólo tiene una razón, la de luchar por un futuro mejor para mis hijas. Hoy las he fallado, ellas, que son incapaz de matar una mosca (literal) y que se angustian ante cualquier sufrimiento de un animal, sea infringido por un ser humano o no, seguramente me hubieran exigido que hubiese hecho algo para impedirlo.

Afortunadamente han pasado el día ignorando tan execrable acontecimiento, y por ende, han librado la posibilidad de ver perturbados sus pensamientos y roto en mil pedazos sus corazones.

Quizá es utópico pensar que en lo que me queda de vida conseguiré ver como se acaban las corridas de toros o los festejos taurinos en cada una de sus diversas variantes, pero como dice Eduardo Galiano:

“La utopía es como el horizonte, cada dos pasos que das… dos más se aleja, y entonces ¿para qué sirve la utopía? pues eso… para caminar”

Y entre camino y camino vamos avanzando, y la primera parada debe ser Tordesillas, tierra del  general franquista y torturador de jornaleros andaluces Queipo de Llano, donde al parecer, discúlpenme aquellos habitantes que no compartan semejante crueldad, la especie no ha evolucionado mucho.

Mis últimas palabras son para Elegido, y en el hipotético caso de que pudiera escucharme, quisiera pedirle perdón y decirle que hace honor a su nombre, ya que él ha sido la gota que ha colmado el vaso de mi vergüenza.

Amigo, el año que viene espero escribir desde la tranquilidad, el placer y la alegría  de ver como tu has sido el último en sufrir tan odiosa tradición, sé que es una utopía más, pero lo que no quiero es escribir desde la vergüenza de no haber hecho lo posible por evitarlo.

El año que viene estaré allí, no quiero volver a ser ni cómplice ni culpable…

Artículo anterior

Pinto bajará un 5,5% el numerito del coche en 2015

Artículo siguiente

La Casa de Extremadura de Pinto celebrará el día de nuestra señora de Guadalupe

José Lagos

José Lagos

Militante de MIA-Pinto y miembro de Ganemos Pinto

7 Comentarios

  1. Tordesilla, Vergüenza de España
    16 septiembre, 2015 at 12:25 am — Responder

    Tordesillas que tiene monumentos espectaculares

    como el Monasterio de Santa Clara o los Baños Árabes,

    está saliendo en los medios de comunicación de España

    y del extranjero, como el pueblo de barbarie y de la vergüenza.

    Tordesillas = Vergüenza Nacional

  2. MariaB
    17 septiembre, 2014 at 8:50 pm — Responder

    Las tradiciones taurinas siempre levantan polémica. Sin embargo, no solo se trata de tradición. Se trata también de mucho dinero que llega procedente de turistas. No lo defiendo, pero todo tiene su explicación…. Y el dinero casi siempre explica muchas cosas.

  3. Maryan
    17 septiembre, 2014 at 4:41 pm — Responder

    Soy una niña de siete años. Quiero decirte que no puedo creer que te guste. Yo lloro al verlo y espero que algún día te des cuenta de que te he equivocas y que lo que siento algún día lo sienta la gente.

  4. Lucía
    17 septiembre, 2014 at 4:24 pm — Responder

    Toni, no me parece bien que pienses así. Mira, solo soy una niña de 11 años, pero se la diferencia que tienen las palabras tradición y tortura. Esos inocentes animales no se merecen nada, más bien el torero, aquel que mata para que el público, “disfrute” o a la emoción de alegría inexplicable que sientan. Y aunque fuera un ser malvado, ese animal al que le hacen esa crueldad, no tienen por que hacerles nada. Y por mucho que se me rompa el corazón al pensar que cada día practican esa tortura, me dais más pena la gente que se divierte con eso que el toro, por ver y pensar las cosas así. Espero que en un futuro, haya gente que haya evolucionado y que no exista eso nunca más.

  5. Toni
    17 septiembre, 2014 at 12:21 pm — Responder

    Qué manía esta gente. ¿No os dáis cuenta que las tradiciones es bueno mantenerlas? Si perdiéramos lo que nos ha hecho ser una gran nación, ¿qué quedaría de nosotros?

    • Jorge
      16 septiembre, 2015 at 1:51 pm — Responder

      ¿Quién te dijo a ti que España es una “gran nación”? ¿Qué quiere decir que un país es una “gran nación”? España es una nación más, como tantas otras, con sus virtudes, sus defectos, su historia… Y matar toros para divertirse no creo que se pueda considerar una virtud…

  6. Manuel
    17 septiembre, 2014 at 12:05 pm — Responder

    Que se haga daño a los animales es lamentable pero que encima se haga fiesta de ello (en pleno siglo XXI) me parece deleznable…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.