Sociedad

Pinto despidió a Concha “la Panera”

En la mañana del pasado lunes 20 de octubre falleció Concha Lagos “la Panera” a los 86 años de edad, todo un símbolo en nuestro municipio.

Concha nació el 24 de diciembre de 1927 en la pinteña calle Cádiz. Posteriormente se trasladó a vivir al edificio que ocupaba entonces el actual Ayuntamiento, ya que su padre, Antonio “el Panero“, fue municipal después de la guerra civil. En los años 50 vivió, junto a otras familias, en el edificio que actualmente ocupa el centro de mayores Santa Rosa de Lima y posteriormente en el pinteño barrio del Prado.

Concha fue una mujer fuerte, luchadora, trabajadora, de gran corazón, muy conocida y muy querida en Pinto. Junto a su marido, Ángel Martínez “el Lego“, sacó adelante a sus nueve hijos: Ángel (Piyayo), Antonio, Manolo, Jesús, José Luis, Conchi, Maribel, Ana y Consuelo. Concha, de gran bondad y buen sentido del humor, tenía una profunda fe religiosa.

Concha "la Panera" en la procesión del Cristo llevando en brazos a Paloma, su nieta mayor

Concha “la Panera” en la procesión del Cristo llevando en brazos a Paloma, su nieta mayor

Poseía una fuerte devoción al Santísimo Cristo del Calvario y en las procesiones iba descalza ante la salida en andas del Cristo, cuando las calles de Pinto carecían de asfalto y eran de tierra y barro.  En la imagen observamos a Concha llevando en brazos a Paloma, su nieta mayor, en una de las procesiones del Santísimo Cristo del Calvario. En ella, Concha lleva un escapulario del Cristo, cuando en aquella época las mujeres no podían ser hermanas del Cristo.

Gracias a su esfuerzo y tesón, como mujer transgresora de su época, las mujeres fueron finalmente admitidas en la Hermandad del Cristo.

A las 9 de la mañana del día 21 se realizó el funeral en la parroquia de Santo Domingo de Silos y  sus restos ya reposan en el viejo cementerio tras un multitudinario y emotivo entierro.

Las redes sociales han dado numerosas muestras de apoyo a la familia. “Se nos fue un trozo de alegría con ella“, “fue una gran mujer“, “era muy conocida en Pinto por lo buena que era“, “una grandísima pérdida“, “era un placer conocerla, aprender de ella, reír con ella, con su fortaleza personal“, “la quería todo el pueblo, era una gran mujer y mejor persona” y “hoy perdemos a una gran persona y hasta las generaciones más jóvenes recordarán quién era, ya que durante años los ha entretenido y enseñado con sus historias. Hoy el cielo se ha enriquecido con su llegada y nuestros corazones la tendrán siempre presente” son una pequeña muestra de las palabras que muchos vecinos pinteños han querido dedicar a Concha.

Incluso ha comenzado una campaña para que el gobierno municipal dedique una de nuestras calles a nuestra vecina Concha.

El pasado jueves día 30 de octubre se celebró a las 20h de la tarde una misa funeral por el alma de Concha en la Parroquia de Santo Domingo de Silos de Pinto. Su nieto, Luis Moreno Martínez, dedicó unas palabras a su abuela durante la celebración de la misa:

Queridos amigos, familiares y ciudadanos de Pinto.

Gracias a todos, de corazón, por acompañarnos en un día como hoy.

No encuentro palabras ni creo que las haya suficientes para poder expresar fielmente la profunda pérdida que hoy nos ha reunido a todos aquí. No existen adjetivos suficientes para poder describir a quien ha sido y siempre será una de las personas más importantes de mi vida, una segunda madre, un modelo, un ejemplo… Mi abuela. Nuestra abuela. Nuestra madre. Nuestra vecina. Nuestra amiga. Nuestra querida Concha “La Panera”.

El pasado lunes 20 de octubre despertó un día que nunca nos hubiese gustado vivir y que todos hubiésemos querido retrasar. Aquel lunes quedará anclado en nuestros corazones porque despertamos todos, pero ella no.

Mi abuela, nuestra abuela, Concha “La Panera” se marchó aquel lunes sin tiempo para las despedidas, sin tiempo para el adiós. Por ello, es a ella, y para ella en nombre de todos los que la hemos querido y  disfrutado todos estos años a quien van dirigidas estas palabras.

¡Qué rápido te marchaste abuela! Nadie lo pudo imaginar. Muchas veces te habíamos visto mal, al borde de la vida, pero tus fuerzas inigualables siempre te devolvían a nuestros brazos. Siempre volvías a tu casa, con tu familia. Siempre estabas allí. Siempre estabas aquí. Pero ese lunes no fue así.

Te has marchado, abuela, pero no te has ido porque es imposible olvidarte. Tu casa, nuestra casa, aún huele a ti. Aún es imposible mirar la cama vacía, el salón, tu silla… Aún guardamos en nuestra memoria, en nuestras retinas, tu imagen dormida, la más bella de todas las abuelas. Tú rodeada de toda la familia y amigos que aún sin creerlo te dijimos adiós.

Te has marchado pero no te has ido porque aún duele imaginar una vida sin ti. Sin tu cariño, sin tus abrazos, sin tus bromas, sin tu compañía. Es imposible evitar pensar todo lo que no llegarás a ver, la familia que no verás crecer y a los que ni siquiera llegarás a conocer.

Te has marchado, abuela, pero no te has ido, porque aún pesa tu caja sobre los hombros de tus nietos que decíamos adiós a una abuela ejemplar. Una abuela que destilaba amor en cada gesto, cada día, en cada mirada. Siempre. Una madre que vivió para sus nueve hijos, de los que siempre se sentía orgullosa y una esposa, que amó con todo su corazón a su marido, nuestro abuelo, Ángel; con quien ahora marchas.

Te has marchado, pero no te has ido porque no pueden irse aquellas tardes en el Prado, aquellos cumpleaños a pie de calle, aquellas navidades de villancicos y aguinaldos, aquellas nocheviejas sin fin, aquellas nochebuenas que siempre tendrán significado especial para todos.

Te has marchado, pero no te has ido abuela y nunca te irás. Porque no hay vida eterna más auténtica que la que uno siembra en los corazones de las personas con las que comparte su vida. Y abuela, en nosotros has dejado la semilla más importante, la que da sentido a nuestras vidas: el amor. En nosotros quedará tu sentido del humor, tu humildad, tu capacidad de trabajo, tu tesón, tu espíritu luchador.

No nos rendiremos. Seguiremos viviendo cada día sin ti pero contigo. Porque estarás en cada recuerdo, en cada sueño, en cada celebración, en cada nacimiento, en cada graduación, en cada boda… Cada día. Prometo, prometemos, dedicarte siempre una sonrisa, un brindis. A ti y al abuelo, que tanto habéis hecho por nosotros y que tenéis un lugar inabarcable en nuestro corazón. Jamás os estaremos lo suficientemente agradecidos.

Te has marchado abuela, te marchaste abuelo, pero no os habéis ido. Porque Luisito, porque mis primos, vuestros nietos, vuestras nueras, vuestros yernos, vuestros bisnietos, tu Piyayo, tu Antonio, tu Manolo, tu Jesús, tu José Luis, tu Conchi, tu Maribel, tu Ana, tu Consuelo … Todo Pinto, jamás os olvidará.

Hasta siempre abuela. Hasta siempre abuelo.

Nunca os olvidaremos.

 

 

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Mario Coronas

Mario Coronas

Licenciado en Periodismo y Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid. Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid. Técnico Superior en Realización de Audiovisuales.
Dirección general en La Voz de Pinto

1 Comentario

  1. 23 Octubre, 2014 at 6:21 pm — Responder

    Como nieto de Concha “La panera” y en nombre de toda su familia, no puedo sino suscribir cada punto y cada coma de este precioso artículo que jamás olvidaremos.

    Gracias, de corazón, a La voz de Pinto por contribuir a la memoria de una gran pinteña y mejor persona.

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