República, guerra y represión en Pinto

Cinco mujeres asesinadas en septiembre de 1936

Con motivo de la apertura del proceso de canonización que está llevando a cabo la Archidiócesis de Madrid, nos adentramos en este artículo en el trágico verano de 1936, donde la violencia y la crueldad se desató en Pinto.

La noche del 7 de septiembre se asesinaron a cuatro señoras mayores por el simple hecho de acudir asiduamente a Misa. Dos de ellas eran hermanas, María y Pilar Gallego Granados, de 58 y 60 años  respectivamente. Dos solteras que eran huérfanas de militar. En el pueblo se las conocía por “Las de Gallego”. Tenían su casita y vivían modestamente con una pequeña pensión. Las otras dos señoras eran Valentina Pascual, conocida como “la Salchicha”, de 62 años, y María García Busquet, de 60 años. Ambas vivían solas y trabajaban como maestras en la Fábrica de chocolates de la Compañía Colonial de los hermanos Alberto y Ernesto Méric Mateo. Todas ellas eran muy religiosas.
Como personas sospechosas de la participación en los crímenes se apunta a que fueron asesinadas por Federico Lorenzo Hermida, “El Federo”, en compañía de unos milicianos desconocidos que provenían de Madrid. También se apunta a que el padre del Federo, llamado Federico Lorenzo Lozano, de 62 años, las violó y robó lo que tenían.

El día 8 de septiembre continuaron los desmanes y se produjeron siete asesinatos más. Entre ellos el de Isabel Solo de Zaldívar, de 43 años de edad. Isabel había sido hija única de padre militar y había heredado de unos tíos, ya fallecidos sus padres, una casa en Pinto, habiéndose instalado en ella. Vivía con gran modestia y era la presidenta de la Catequesis de la parroquia de Santo Domingo de Silos. Según el documento aportado por el Ayuntamiento de Pinto se apunta a Celestino Carrero Carrero “El Plancha”, hijo de “Paca la Planchadora”, y a Federico Lorenzo Hermida “El Federo” como autores del asesinato.

Según la versión de Carmen Gippini, María García Busquet no era de Pinto y su profesión era costurera. Las cinco mujeres vivían solas y no tenían familiares cercanos. También manifestaba que las cinco fueron martirizadas, haciendo escarnio de ellas y profanaron sus cadáveres.

Los cadáveres de las primeras cuatro mujeres fueron encontrados en la carretera de Villaverde Alto a Madrid. El cadáver de la quinta víctima fue encontrado en la carretera de Andalucía, en el cruce de Villaverde a Madrid.

En otro documento aportado por el Ayuntamiento de Pinto a la Causa General, al exponer los incendios de edificios, saqueos y destrucciones de iglesias y objetos de culto, se afirma que “se tienen noticias y también por referencias que fue incendiado el campanario de la iglesia de este pueblo”. Algo que no pudo ser cierto, puesto que el campanario de la iglesia de Pinto desapareció al principio de los años 20.

El paradero de Celestino Carrero Carrero, una vez finalizada la Guerra Civil, se ignora. No existen datos. Seguramente acabaría huido y habría cambiado de identidad. Federico Lorenzo Hermida falleció en la cárcel y su padre, Federico Lorenzo Lozano, también falleció en la cárcel de Porlier por enfermedad el 17 de junio de 1939, a los 64 años de edad.


Foto del documento aportado por el Ayuntamiento de Pinto a la Causa General fechado a 29 de septiembre de 1939, siendo alcalde de Pinto Primitivo Rodríguez