Opinión

La libertad de parking y la mala educación de la Policía Local de Pinto

Lo efectos de la borrasca Filomena aún se pueden sentir en Pinto pese a la llegada de la Unidad Militar de Emergencias en las últimas horas. Las calles y los contenedores de basura van tomando su aspecto habitual, pero no así los pasos de peatones.

En los pasos de peatones, una vez despejados de nieve, han surgido nuevos obstáculos de los que la Policía Local de Pinto es cómplice: los que tienen un morro que se lo pisan y aparcan donde quieren. Eso sí, con cartoncitos en los cristales para que no se hielen.

Así se puede observar en la siguiente fotografía. Un vehículo aparcado en medio de un paso de peatones. Un paso de peatones que une dos calles, ambas todavía colapsadas por la nieve, lo que impide una circulación con normalidad. Este aparcamiento, para los que vivan cerca, nunca ha existido. No obstante, si llamas a la Policía Local y les expones que está literalmente invadiendo el poco espacio que tenemos los vecinos para pasear sin partirnos la crisma, te responden que “ahora mismo no se están poniendo multas en la localidad”. Acto seguido, el agente responsable de atender la llama se queda callado, espera a  que el vecino diga algo  y acto seguido, le cuelga.

Vehículo aparcado en medio de un paso de peatones y permitido por la Policía Local.

Entiendo que se haga la vista gorda, principalmente para aquellos vehículos que aún tengan difícil el acceso por la nieve. Pero lo que no se puede consentir es que haya vehículos aparcados en cualquier lado, mientras que muchos de nosotros nos pasamos horas y horas bajo la nieve buscando un aparcamiento.

¿Dónde está el concejal de Seguridad Alejandro Robles? Porque no entiendo cómo podemos tener agentes de policía tan maleducados que responden a los vecinos de mala manera. Ojalá entiendan pronto que si tienen trabajo es gracias a los impuestos que pagamos religiosamente.

Señores y señoras, disfruten estos días. Oficialmente en Pinto podemos aparcar donde queramos, no hay consecuencias. ¡A disfrutar!